Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

martes, enero 10, 2012

En paz



Muy cerca de mi ocaso yo te bendigo vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino,
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las hieles o la miel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas.

Cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
. . .Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno;
¡mas tu no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda larga las noches de mis penas,
mas no me prometiste tú solo noches buenas,
y en cambio tuve algunas santamente serenas. . .

Amé, fui amado, el sol acaricio mi faz.
¡Vida, nada me debes. . . Vida, estamos en Paz!
                                                                                                           Autor: Amado Nervo

martes, abril 12, 2011

A veces...



A veces…
Las cosas más simples y sencillas del mundo
son las que más se aman.
La flor que nace del vientre de la tierra,
la roca partida por el castigo del tiempo,
las cosas que nacen de la nada y engendran.
Lo que se va y se vuelve, el sol y la mañana.
Un pedazo de tierra, que sin él se es nada,
un pájaro que forma su nido de esperanza,
lo que es parte de mí sin siquiera ser mío,
o aquel simple recuerdo de lo que más se quiso.
Sí. A veces… lo más pequeño es lo que más se ama.


lunes, noviembre 03, 2008

Soledad



Soledad; dulce y amarga compañía,
compañera leal y sincera,
la que siempre escucha y siempre espera,
a la que podemos llamar "Amiga".

Podremos dejarla en el olvido,
puede que por mucho o poco tiempo,
pero por más que la alejemos de nuestro lecho,
no dejará de ser nuestro abrigo.

Aunque parezca absurdo, debemos agradecerle,
porque cuando creemos estar solos ella nos acompaña,
nos brinda frío y calor de una manera extraña
y por más que una persona la olvide, nunca deja de quererle.

Muchos dicen que la Soledad es el peor enemigo,
argumento que no puedo negar,
solo debemos saber hasta que punto llegar
cuando nos indica el mal camino.

Por eso te digo que cuando llegue a tu puerta,
la recibas con aprecio y no con desdén;
de nosotros depende el que venga para mal o para bien
y cuanto tiempo la dejemos estar cerca. 

Te has preguntado....?


¿Qué harías si no hubiera sol,
o si no existiera la luna?
¿Qué tan oscuro sería el cielo
si las estrellas no alumbran?

¿Cómo sería una flor
si su aroma no existiera?
¿Qué sentiría una abeja
si no hay miel en su colmena?

¿Serían igual los cuentos
sin un final feliz,
o si el malo de la película
ganara sin sufrir?

¿Sentirías compasión por el mendigo
que es despreciado por la gente,
o serias otr@ que lo desprecia
por no contar con tu misma suerte?

¿Como se sentiría un bebé
sin la protección de una madre,
o como viviría un niño
sin la comprensión de sus padres?

¿Si no tuviésemos un corazón,
sería posible amar,
o tal vez sentir pasión...?

...quizás no dolería
el que te hieran en la vida;
¿pero vivirías sin amor?

Dale tiempo al tiempo



Dale tiempo al tiempo,
así me dijeron una vez.
No entendía esa frase,
pero a veces hay que aprender.

Yo para aquel entonces
sufría por un amor;
¡¡No quería que me dijeran
que el tiempo es lo mejor!!

Cada día que pasaba
era todo un martirio,
ver a la persona amada
y ya no poder decirlo.

No quería perder las esperanzas
en ese amor que solo "uno" ama.
A veces hay que sufrir
para entender esas palabras.

Entonces un día fui entendiendo
esas frases que muchos decían;
"Dale tiempo al tiempo.",
"El mundo da muchas vueltas.",
"Siempre que se cierre una puerta
encontrarás otra abierta"...

Comprendí que en el amor
no siempre se es correspondido,
es una de muchas pruebas
que nos encontraremos en el camino.

Aprendí que para amar en la vida
se debe sufrir primero
de esa manera uno sabe
si el amor es verdadero.

¡¡"Dale tiempo al tiempo"!!
ahora soy yo quien lo dice,
puede que ahora no lo comprendas
pero algún día te lo apliques.