Mostrando las entradas con la etiqueta Pasión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Pasión. Mostrar todas las entradas

domingo, noviembre 21, 2010

Desenfrenado Amor



“Ya no más”, dijiste esa noche
donde poco a poco nuestros labios se acercaban.
Que más daba detener lo anhelado
cuando el cuerpo desea a quien se ama.

Poco a poco nos fuimos besando,
nuestras ropas sobre el suelo caían,
todo mi cuerpo te dedicaste a probar
mientras al oído tu nombre gemía. 

Con deleite saboreaste mis pechos
arrancándome suspiros deliciosamente
y entre cada beso que recorría mi cuerpo
sentía el calor que dejabas presente.

Me miraste a los ojos con ansia
pidiendo en silencio mi aprobación;
respondí al alzar mis caderas,
temblando en tus brazos por la pasión. 

Dulce pero firme fue tu agarre
mientras ahogando un gemido, de tu boca bebía
sintiendo el roce de tu sexo y el mío
cuando con ímpetu nuestros cuerpos se unían.

Entre cada caricia, cada embestida,
nos fuimos entregando por completo
deseando más el uno del otro
consumiéndonos en un danzar frenético.

Recuerdo que cuando sentí tu caliente esencia
al fundirnos en un beso y un abrazo
respirando agitada en tu regazo
entrecortadamente susurre un “Te amo”.

viernes, noviembre 27, 2009

La Pequeña Muerte



No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien no tiene nada de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.

Autor: Eduardo Galeano

lunes, noviembre 16, 2009

Solo tú y yo



Solo tu y yo, dos miradas, un lenguaje,
donde no se necesita el sonido de una voz.
Un lenguaje que exprese lo que con palabras es inefable
un lenguaje que emite la pureza de un corazón.

Solo tu y yo, dos bocas, un aliento
que se mezclan mutuamente, no llegando a importar
si es pecado el sentimiento que nos llena por dentro
o si es condena el don que llamamos amar.

Solo tu y yo, dos corazones, un latido
al compás de una danza realizada entre los dos,
donde solo el sentimiento que nos une es testigo
de la más infinita e intensa declaración.

Solo tu y yo, dos cuerpos, un solo ser
consumidos por el deseo de un amor desesperado,
donde solo los amantes poseen el regalo de entender
que nuestro amor será un delito... ...pero jamás un pecado.

Solo tu y yo, dos amantes, un destino,
destino que ya no importa si es digno o inmoral...
Es preferible ser amado y amar lo que es prohibido
que vivir soñando que se ama, para luego despertar.

Y así somos, solo tu y yo
bajo un manto de caricias las cuales son,
no tan solo una caricia, si no una posesión...

porque sabemos que un beso...
uno solo puede más que el olvido,
si se juntan dos bocas en un beso prohibido...

lunes, noviembre 03, 2008

Soy aquella...



Soy aquella que con solo una mirada
cae dormida en un impúdico deseo
el deseo egoísta de sentirte solo mío
y que también me desees con igual anhelo.

Soy aquella que en un beso te entrega
no solo sus labios, si no que su alma,
completa, despacio, sin ninguna espera,
... aquella que se entrega con total calma.

Soy aquella que bajo el ensueño
abrazada a tu cuerpo lleno de calidez
siente como su piel se va quemando
al pasar de tus manos con avidez.

Soy aquella que con sus manos
acaricia con suma delicadeza tu piel,
mas no por eso deja de ser apasionado,
el tacto ardiente de todo mi ser.

Soy aquella que bajo la sabana
muestra ternura y a la vez pasión.
La que en susurros dice tu nombre
hundiéndose en ti con devoción.

Soy aquella, aquella que con tortura siente
las sensaciones más maravillosas que hay en ti.
Con tortura por ser en silencio
para que nunca puedas sospechar de mí.